Testimonio de Jesús Carbonell

A la edad de 6 años mi padre nos abandona, a raíz de esta situación mi madre viajo a los Estados Unidos a trabajar, dejándome al cuidado de mis tías abuelas. A esa edad empezaron los abusos sexuales hacia mí por muchos años y por parte de hombre mayores, que poco a poco me llevaron a sentir atracción hacia mí mismo género.

Cuando me hice mayor empecé a involucrarme con homosexuales, y con hombres mayores que decían ser bisexuales. A la edad de dieciséis años empecé a identificarme y vestirme como mujer, pensé en la opción de convertirme en un transgénero, como la mayoría de amigos de este estilo de vida, que ya lo eran. Como el hombre que conocí a los 35 años de edad que era transgénero y del cual compartí mucho tiempo de mi vida. Contemplaba esta idea, y justo en ese momento estaba asistiendo a grupos de apoyo donde me ayudaban psicológicamente a prepararme para la transición de ser hombre a mujer.

El tiempo pasó y yo me sentía contento con los cambios, mi personalidad era diferente. Sin embargo, con el paso del tiempo empecé a deprimirme. Sentía que no tenía la capacidad de ser feliz, mis relaciones eran insatisfactorias, por lo que todo era en vano. En un momento de mi vida estaba tan deprimido y solitario que quería quitarme la vida. Más tarde caí gravemente enfermo con una cirrosis de hígado, debido a mi estilo de vida. Los médicos me informaron que no podían hace nada por mí, que no había ayuda para sacarme de esta situación, en este momento entro mas amargura a mi vida, y me sentía muy enojado con Dios, porque no quitaba de mi vida la atracción hacia el mismo género, situación que ahora traía a mi vida una enfermedad terminal.

En la vida homosexual y de transgénero, la juventud se considera muy importante, te obsesionas por la apariencia personal, se abusa de las drogas y el sexo, tratas de calmar tu dolor y soledad con estas cosas.

Cansado, desahuciado y con ayuda psiquiátrica, que quería cambiar mi vida. Entonces Jesucristo me llamó y pude abandonar las drogas, dejé de vestirme como una mujer, empecé a ver y entender el verdadero yo. ¡Comprendí que era una nueva criatura! Conocí grandes personas de fe, que me querían incondicionalmente.

Entendí que Jesús no quería que yo viviera esa vida. Que me amaba y hacia todo por su amor hacia mí. Empecé a experimentar una confianza que nunca antes había tenido. Así comenzó mi restauración emocional, mental, espiritual y física. Recibí una invitación a la Iglesia del Evangelio Calvario, allí experimente más de la presencia sanadora y restauradora de Jesucristo, decidí entonces bautizarme en el nombre de Jesús, y ser lleno del Espíritu Santo.

Ahora puedo ayudar a otros que desean abandonar este estilo de vida, estoy dedicado a la sensibilización mediante la educación y el fomento del Cuerpo de Cristo, servir a aquellos que luchan con quebranto sexual, relacional y emocional a través de una relación personal con Jesucristo y el poder sanador del Espíritu Santo.

En enero de 2014 termine mis estudios en el Instituto Propósito, una Institución de Formación Bíblica. También terminé formación para convertirme en un instructor para el programa CIP, (Programa de Intervención Cristiano), a través de mi iglesia. Este programa ayuda a las personas a hacer frente a las adicciones, drogas y abuso de alcohol. Actualmente pertenezco a Canaán Internacional, un ministerio enfocado en la restauración, en Miami Florida.

Igualmente apoyo y trabajo con personas, en numerosos países, que desean abandonar la atracción por el mismo sexo no deseado, y también he sido colaborar con diferentes grupos y organizaciones que llegan a las personas que desean la libertad y su sanidad.

Doy Gracias a Dios por las cosas que ha hecho en mí, por el hombre que soy ahora, pro que me cambiado por su Espíritu Santo, Así mismo ruego a mi Señor Jesucristo que continúe restaurándome y sanándome.

Confía en Dios que está en usted, su vida nunca será la misma. Jesucristo es la experiencia más poderosa que me ha pasado!!!

Bendiciones: Jesús Carbonell